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La historia de la sexualidad es la historia de la humanidad.
No puede comprenderse la esencia de un país si se desconoce el entramado de las relaciones sexuales que lo gestaron. El sexo ha sido protagonista del nacimiento, el esplendor, la decandecia y la caída de las grandes civilaciones. Por otra parte, después de Freud, nadie puede ignorar su incidencia en las personas, en sus representaciones y sus relatos. Sin embargo, hasta ahora, no existía una historia, sexual de los argentinos.
Los espejos están llenos de gente. Los invisibles nos ven.
Los olvidados nos recuerdan. Cuando nos vemos, los vemos.
Cuando nos vamos, ¿se van?
En una época en la que el vértigo y la ansiedad devoran los días, el popular periodista radial Ari Paluch comparte ahora con un público lector un camino de sabiduría aplicada a la vida cotidiana. A partir de una situación límite de su experiencia personal, nos cuenta cómo descubrió el saber de distintas vertientes del pensamiento y de la espiritualidad y cómo llegó a ponerlo en práctica. A ese saber y a esa práctica los llama "El combustible espiritual", con el que se nutre y encara cada día.
"Los tiempos de la Guerra de la Independencia fueron, son y serán el período más romántico de nuestra historia. Debe ser por eso que, en contraste, los hombres de la Argentina constitucional me parecían grises. Sin embargo, en cuanto me zambullí en esta época, me encontré con algo distinto: los abuelos y bisabuelos de nuestras generaciones eran tipos muy divertidos, bastante chiflados, demasiado románticos y bien mundanos", escribe Daniel Balmaceda en el prólogo a este libro sobre curiosidades de la historia argentina. "En algunos casos, las anécdotas que reuní son tan disparatadas, que rayan el campo de la ficción. Pero estos hechos ocurrieron, no son cuentos".
Todos, en algún momento de nuestras vidas, nos hemos encontrado con personas problemáticas (jefes, amigos, familiares, etc.). En todo grupo humano, ¿quién no se ha enfrentado con un manipulador que quería que hicieras todo lo que él disponía, con un psicópata que se había predispuesto a hacerte la vida imposible, con un jefe autoritario que pensaba que podía disponer de tu vida las 24 horas del día, con un amigo envidioso que celaba todo lo que obtenías, con un vecino chismoso que controlaba a qué hora salías y entrabas a tu casa y con quién?